André Le Marquand
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Hay un lugar entre Francia e Inglaterra donde los "Martínez" se llaman Le
Marquand: la isla de Jersey donde nació en 1930, de un padre británico y una
madre Suiza. Ahí vivió los años difíciles de la ocupación alemana. Cuando fue
liberada Jersey, la Cruz Roja le mandó a un sanatorio de "l'Oberland bernois" en
los alpes suizos donde estuvo dos años. Durante su estancia, el joven estudio
francés y conoció a su futura esposa Monique.
Después, hizo sus estudios en la ciudad inglesa de Bristol donde combino las dos
materias que marcaron su vida: las bellas artes y la teología. Al terminar sus
estudios, se instalo en Francia donde cayo de nuevo enfermo y tuvo que ser
repatriado a Suiza donde se quedo para vivir.
Su mujer encontró un empleo en una empresa relojera y por casualidad, André Le
Marquand empezó también a trabajar en este sector un poco más tarde.
Su formación de diseñador le había llevado a trabajar en el sector de la
arquitectura y le confiaron la supervisión de las obras de la fábrica relojera
Catena en "Gruyères".
Ahí, el artista realizo un mural al fresco, verdadera obra de arte.En este año
1969, su jefe y amigo le reto: "Diséñame un reloj..."
Del boceto al desarrollo y fabricación, el modelo tuvo éxito y 150'000
ejemplares fueron producidos. Para ser solo una prueba...
Desde entonces, André Le Marquand no ha parado nunca de crear relojes,
realizándolos para otros antes de fundar en el año 1978 su propia empresa. Los
comienzos fueron muy duros.
Veinte años más tarde, con una fábrica ''high tech" muy bien equipada y unos
cuarenta empleados, las dos principales ''herramientas'' del jefe no han
cambiado: el lápiz y la maleta.
Con el tiempo y a pesar de las habituales fluctuaciones, la empresa ha
experimentado un desarrollo considerable, en parte gracias al éxito de su propia
marca pero también está basado en la subcontratación o el "Private Label".
Una empresa familiar
Le Marquand es sobre todo una familia. De la contabilidad, de los metales
preciosos, de los diamantes y hasta del engaste se ocupa Monique. Christine, la
hija, se encarga de los componentes y del private label. Con 30 años de edad,
Cédric es el responsable de la relaciones con los clientes, gestiona el
ensamblado y la terminación de los productos y también viaja con su padre para
abrir nuevos mercados. Por su parte, André crea y viaja. Como empresario, André
Le Marquand es ante todo un artista y un aventurero en el sentido más amplio de
la palabra.
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